Licencia para victimizar
Desde antaño que sabemos y nos han contado que hemos sido victimizadas por depredadores que nos han devastado y privado de la dignidad, el honor, la felicidad, la libertad, la salud, el poder personal, etc. ..etc. etc.
Miles de años de patriarcado que le han puesto el pié encima a nuestro bendito género, tal cómo se manifiesta en la imagen del valiente “San Jorge” del catolicismo, religión basado en el potencial más alto del patriarcado, donde o sos una prostituta como María Magdalena o sos “el modelo de mujer perfecta” como María, que es realmente imposible porque fue la única mujer que pudo enjendrar un hijo siendo virgen… Callejón sin salida.
Y así es que llegamos a hoy donde vivimos una gran confusión.
Hasta los cuentos que nos contaron nuestras abuelas y madres han aportado a esta ensalada , donde no faltaron ni caperucita roja, que perdía su inocencia devorada por un lobo feroz y gracias a un honorable cazador era salvada luego de ser digerida, ella y su ascendencia,… ooo una Blancanieves, que víctima de una bruja malvada se refugiaba con 7 hombrecitos y era salvada por un príncipe azul, dependiendo su vida de un montón de hombres y víctima de una malvada mujer inteligente,… ooooooooo la mismísima historia de las mil y una noche dónde un mujer astuta y enamorada de un depredador de estirpe, tenía que manipularlo durante todas las noches con sus historias para poder sobrevivir y enamorarlo, hasta que él decide quitarle la sentencia de muerte gracias a su creatividad y buen gusto…. y muchas más historias de indefensas princesas salvadas por increíbles príncipes que le devolvían su dignidad desposándolas y transformándolas en Reina…. Y bla, bla, bla, bla… bla.
Así fue como crecimos y lo más triste de todo esto es que fueron nuestras antecesoras las que nos lo contaron…
Y hoy, muchas mujeres confundidas vagamos entre la competencia por ser casi un hombre o la furia por creer que todos los hombres son iguales, y dependiendo al bando al que pertenezcas los prototipos masculinos pasan de ser unos hijos de puta, estúpidos cobardes o maridos infieles. Por suerte todavía se escucha que algunos son buenos padres.
Ahora bien, me voy a detener en el bando de mujeres actuales inteligentes, brillantes profesionales, que pueden trabajar, desarrollarse, criar hijos, ser buenas amantes, cocinar, viajar, salir, entrar cuando se les de la gana y con suficientes recursos para valerse por si mismas. No puedo opinar de las otras, ya sea en este momento o en el pasado, porque no pertenezco.
En muchas ocasiones he participado de conversaciones entre mujeres de este equipo, dónde nos cansamos de contarnos historias donde somos victimizadas por hombres que nos maltratan en todas su sutiles formas, desatendiéndonos, ignorándonos, confundiéndonos, descuidándonos, utilizándonos a su antojo sabiéndonos vulnerables ante ellos, manipulándonos…unas verdaderas porquerías. Muchas veces me sentí así, víctima, incluso en otro tipo de relaciones que no impliquen una “relación amorosa”, por llamarlo de alguna manera que la identifique.
El otro día una hermana de sentires me tiró la pregunta del millón: y decime… ¿cuál es nuestro beneficio en todo esto? ……………tuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
¿Por qué un hombre “perverso” nos vampiriza? … ¿somos víctimas solo nosotras?….
Honestamente, mi orgullo de mujer “independiente” se antepuso con un NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO, a cualquier otro tipo de respuesta posible.
Un “no” que también le dice que no a toda aquella basura que nos enseñaron y que creemos que estamos cambiando, en donde nos ponemos en un lugar de extrema dependencia a la decisión masculina sobre nuestras vidas. ¡QUÉ CONTRADICCION!
La realidad es que nuestra forma de vida nos demuestra que la respuesta es: NO.
Entonces, ¿ dónde quedamos prendadas?. ¿Cuál es nuestro beneficio en sostener estas relaciones?
MUJERES: no se cual es la respuesta, pero desde mi propia vivencia y luego de días de preguntármelo se me ocurre que tiene que ver con nuestro FUCKING EGO, porque si no podemos trasnformarlos en lo que queremos, nos quedamos para que nuestro pasaje por su vida los deje marcados, en cada rincón de su casa y en cada rincón de sus pensamientos. Cómo sí necesitamos trascender y limpiar a nuestras antecesoras.
Una mujer de este bando deja huellas profundas en un hombre, que puede que no se atreva a compartirse porque probablemente le de miedo… ¡¡¡¡cómo para no!!!!
No sé, hay tantas razones que supongo que pueden explicarlo, como personas e historias entre hombres y mujeres hay.
Mi intención en este escrito no es establecer leyes universales, sino es dar una gran señal de alerta para que finalmente dejemos de excusarnos en ser víctimas para victimizar.
Claro que no es absoluto, pero puede ser una punta de uno de los ovillos de las relaciones humanas entre los distintos géneros, que no es un tema menor, donde le desencuentro está a la orden del día. Una pena.
Creo que nuestra evolución debería llevarnos a encontrarnos desde el amor, ese amor que sólo nos haga querer ser mejores personas.
Una humilde opinión.
Gabriela








siempre habrá algo fuerte para dominarnos y manipularnos y romper con nuestra integridad como seres humanos y la vida pasa y llegan esos golpes de confusión, tenemos que llegar a un nivel de autoconciencia más elevado