Decimo anillo, equilibrar el cuerpo
Detenerse frente a la vida es configurar nuestra experiencia, atrás deben quedar los resentimientos, el odio, el miedo y la Inestabilidad, hay que vigilar y escuchar lo que decimos para crear experiencias futuras, es la mente quien guía nuestro futuro y debemos recurrir a ella para cambiar las situaciones que se suceden a diario. Por otro lado, tenemos que expresar nuestras emociones porque ya somos adultos y es aceptable ir cambiando en la medida en que probemos nuestros sentimientos.
No hay que cruzarse de brazos, hay que aprender a existir para lograr asimilar nuevas experiencias que el tiempo ira recorriendo en los pasillos para recogerla, es como tener una idea para volar hasta llegar al punto de la cordillera más elevado.
En este sentido, hay que estar en un anillo de fuego con carácter positivo para lograr encauzar los intercambios verbales con la pareja y no llegar a una frustración, tenemos que conocer la libertad del cuerpo y darle a nuestro organismo una magnifica experiencia de vida.
En la madurez se llega a la búsqueda del Ser en su totalidad y es el momento para nuestra sanación. Espiritual, porque esa expresión de vida es un fluir donde el cuerpo necesita un equilibrio entre todas sus manifestaciones. Por otra parte, vencer los miedos que interrumpen el camino espiritual de nuestros sentimientos.
Mi deseo más profundo es que mis lectores entiendan el camino para ganar una serie de batallas que ayudan a acumular energía mental o desperdiciarla. El amor es el principal autoestima que debe poseer la pareja para crear una manifestación existencial continua.
Ojala sepamos amar, es una huella que nos aleja de la frustración y nos permite percibir la semilla de la vida para no absorber pensamientos negativos que determinan una postura contraria a nuestros ideales y miremos con jubilo el futuro que no espera si nos sometemos con disciplina a las leyes universales de nuestra madures física y espiritual., hay que creer en los valores intrínsicos y apartar las malezas que condicionan nuestra esencia del Ser. La vida es una expresión total para ver crecer esa semilla hasta la vejez y embriagarnos en su amor permanente hasta lograr entender el mundo espiritual de nuestro contexto histórico. Es algo que todos los humanos debemos descubrir para darle una respuesta certera a nuestros propios sueños e ilusiones







