Impresentables del momento
Demasiado frecuente resulta escuchar por parte de dirigentes políticos progresistas comentarios cargados con mensajes emponzoñados intentando provocar desprecio hacia las personas, esto es así porque lanzados en campaña proselitista saben que no pueden expresar su retorcido pensar de forma franca porque se le desbanda la gente
Como y hacia donde se encauzara la bronca que se provoca en la sociedad que se conmueve y se indigna por estas perversas situaciones provocadas artificiosamente falta poco para que todos lo sepamos.
¿Cuando los uruguayos seremos capaces de reconocer la auténtica verdad? , es un dilema que recién descubriremos cuando se abran las urnas de octubre
Muchos han sido y otros serán, los compatriotas atormentados por la embestida mediática de estos imprudentes dirigentes políticos, muchos de ellos expertos en el manejo de los medios de comunicación,
Llegara ese momento en que los uruguayos, al igual que toda sociedad necesitara descontaminarse de toda esa carga de odio inmerecido, ese día todos seremos testigos de cómo el mendaz recoge el castigo que se ha merecido
Muchos medios de prensa y difusión, algunos de ellos con reconocida afinidad ideológica con el progresismo, comienzan a desmarcarse de la incondicionalidad que mostraban hasta hace muy poco ante la abundante sumatoria de torpezas injuriantes utilizadas para disfrazar la ineptitud para gobernar
Llegara el momento en que los propiciadores de estos lamentables episodios, sean llamados a responsabilidad por las consecuencias que va teniendo su ladino proceder sobre la vida diaria del ciudadano común.
Se establecen instancias con nombre y apellido, para que durante un corto pero muy intenso momento todo se encauce sobre algún tema puntual, en un torrente desordenado que revuelca la dignidad de las personas, cuando no el honor de quienes son arteramente involucrados
Nadie queda afuera de la trifulca, los implicados y quienes no lo están, se suman los opinologos que nunca faltan, los más serios periodistas y hasta se enganchan serios actores políticos que no pueden dejar de emitir doctoral y lapidaria sentencia
Quienes propician estos entuertos, pugnan por sacar ventaja electoral de la irrupción del tema, al mismo tiempo se valen de la situación para deshacerse de alguna mochila que cargan sobre sus hombros.
Los ciudadanos se preguntan y discuten si esto o aquello beneficia al gobierno o si por el contrario favorece a la oposición, si fulano es un oportunista, si aquello es prudente blanquearlo ante la opinión pública o si todo se trata simplemente de una operación de determinado sector para beneficio personal
Finalmente todo se resuelve en forma ajena a la opinión que se forma en el ciudadano espectador, el tema evoluciona de manera funcional a la llamada “corporación política”.
Corporación política que busca en forma desesperada el camino para preservar sus votantes cautivos, esos mismos que dejaron a la vera del camino cuando abandonaron el programa popular y progresista para hacerle los mandados a los hermanos del norte.
Esos mismos compatriotas a quienes no dudaron en calificar de radicales con sueños de juventud ajenos a las realidades de la vida real, y que ahora descubren que tienen que volver a seducirlos porque los necesitan para los tiempos electorales que se aproximan.
Cuando pasa ese impacto producido por la noticia rimbombante, el compatriota más temprano que tarde descubre que todo era solo una artimaña que estableció como verdad una grosera falsedad,
Un estratégico y programado conjunto de acciones que sirve para estar en las primeras planas de las noticias a cualquier costo, sin importar a quien se le puede arruinar la vida.
Estos fugaces momentos de falsa gloria resultan tan obstinados en lo fingido como breves en lo verdadero, no existe habito político peor arraigado que este, ya todos los progresistas se dieron cuenta que no pueden resistir cuando brota la luz de la verdad
Politiqueros de feria que no soportan confrontar la verdad, prefieren convertirse en discrepantes de todo aquel que pretenda demostrársela.
En ese burdo intento de combatir supuestos vicios sociales caen en otros de peor calaña
Somos nosotros, los simples ciudadanos quienes pagamos el costo de estas jugadas sucias y traperas renovando nuestro espanto ante tanta insensatez
Para comprender a estos fenómenos nada mejor que recurrir a José Ortega y Gasset quien nos recuerda que: “Una buena parte de los hombres no tiene más vida interior que la de sus palabras, y sus sentimientos se reducen a una simple existencia oral “ - por lo demás no existen
Esta es mi opinión desde la vereda de la oposición








Es necesario abrir en latinoamerica escuelas de Ideologia y encauzar a nuestra nueva generación en los caminos del desarrollo y el progreso y en verdad los expertos en comunicación poco hacen por la comunidad.